10 mayo, 2012

Justo Serna, Premio Manuel Alvar 2012



El trabajo titulado Carmen. Biografía de un mito, de José Manuel Rodríguez Gordillo, ha sido galardonado con el Premio de Biografías Antonio Domínguez Ortiz 2012. Asimismo, el ensayo La imaginación histórica. Ensayo sobre novelistas españoles contemporáneos, de Justo Serna Alonso ha recibido el Premio Manuel Alvar de Estudios Humanísticos 2012, según decisión del Jurado de estos dos galardones, que se entregan el próximo sábado, 12 de mayo, en el transcurso de un acto que se celebra en la Sala Capitular del Ayuntamiento de Sevilla en el marco de la Feria del Libro. Los Premios Manuel Alvar y Antonio Domínguez Ortiz los conceden la Fundación José Manuel Lara e Ibercaja Obra Social, que convocan los galardones en memoria de estas dos personalidades del mundo de la cultura y la investigación, que fueron patronos de la Fundación Lara. El Jurado de los dos Premios ha estado compuesto por José María Casado Raigón, Pedro Cerezo Galán, Jacobo Cortines Torres, Ignacio F. Garmendia, Magdalena Lasala Pérez, Joaquín Pérez Azaústre y Antonio Prieto Martín.

La dotación del Premio Manuel Alvar de Estudios Humanísticos es de doce mil euros, que se concedieron a la obra La imaginación histórica. Ensayos sobre novelistas españoles contemporáneos, de Justo Serna Alonso, obra que será publicada por la Fundación Lara. El jurado destacó “la originalidad de actualidad de su enfoque aplicado a desvelar desde la Historia las relaciones entre realidad y ficción en la obra de cinco narradores españoles contemporáneos (Luis Landero, Arturo Pérez Reverte, Eduardo Mendoza, Antonio Muñoz Molina y Javier Cercas), que cultivan la ficción como una forma de construir nuevas realidades”.

Este libro es un ensayo de historia cultural. No trata del pasado, sino de la ficción. Trata de la novela y de ciertos novelistas; en concreto reconstruye sus obras y sus correspondencias, las invenciones y las experiencias históricas en que se basan. De todas las posibles, Justo Serna ha escogido las de Eduardo Mendoza, Luis Landero, Arturo Pérez-Reverte, Antonio Muñoz Molina y Javier Cercas. Todos ellos se dan a conocer tras la muerte de Franco y al hacerlo incorporan y rehacen las tradiciones literarias que la Guerra Civil y la Dictadura quebraron o abolieron. ¿De qué modo aprendieron a ser locales y universales, leales a tradiciones previas y a la vez innovadores? El análisis permitirá averiguar qué fue para ellos el pasado, esa contienda del 36 que no vivieron. O qué fue el régimen franquista, que todos padecieron. O qué fue la Transición, que a punto estuvo de atascarse trágicamente. Las novelas expresan miedos, esperanzas y tanteos, repiten esquemas y ensayan nuevos caminos, como debidas a autores que son hijos de su tiempo: individuos más o menos desconcertados, contemporáneos de una época que carga con el pasado.

 
El Premio Manuel Alvar de Estudios Humanísticos galardona una obra escrita en castellano, inédita, que analice, estudie o investigue aspectos o temas relacionados con las Humanidades. Se valora especialmente si el tema está relacionado con la cultura y/o historia andaluzas. Se entiende que, bajo la denominación de Humanidades, se pueden presentar originales cuya materia comprenda argumentos de Humanidades (Filosofía, Filología clásica, Historia, Literatura, Lengua, Artes, etc.), o bien atienda a las actuales Ciencias Humanas (Derecho, Economía, Política, Sociología, Psicología, Antropología, etc.).

¡ENHORABUENA!



05 mayo, 2012

09 abril, 2012

Richard Rorty: "Yo tenía un proyecto en mente"

A los quince años escapé de los matones que me golpeaban regularmente en el patio del colegio (matones que yo asumía que de algún modo se desvanecerían una vez el capitalismo fuera superado) para trasladarme al Hutchins College de la Universidad de Chicago. (Esta es la institución inmortalizada por A.J. Liebling como «la mayor colección de neuróticos desde la Cruzada de los Niños»). Yo tenía un proyecto en mente: reconciliar a Trotsky y las orquídeas. Quería encontrar algún marco intelectual o estético que me permitiera — dicho con una conmovedora frase de Yeats con la que me crucé — «fundir en una sola imagen realidad y justicia». Por realidad yo entendía, más o menos, aquellos momentos wordsworthianos en los cuales, en el bosque de Flatbrookville (y especialmente en presencia de ciertas orquídeas de raíz coralina y de las más pequeñas y amarillas lady slipper) me había sentido tocado por una inspiración, por algo de importancia inefable. Por justicia entendía aquello por lo que luchaban Norman Thomas y Trotsky: la liberación de los débiles de la opresión de los fuertes. Buscaba un camino para ser al mismo tiempo un intelectual esnob y un amigo de la humanidad, un ermitaño solitario y un luchador por la justicia.

Richard Rorty, "Trotsky y las orquídeas silvestres", en Pragmatismo y política, Traducción de Rafael del Águila, Barcelona, Paidós, pp. 27-47, 1998.